La quisquilla es un crustáceo muy apreciado en la gastronomía mediterránea. Destaca por ser un alimento rico en proteínas de alto valor biológico y muy bajo en grasas y calorías, lo que la hace ideal para dietas de control de peso y deportistas. Se presenta en formato de 50 gr. con un diametro de 9 cm.
El tartar de quisquillas es una elaboración gourmet exquisita y sofisticada que destaca por el sabor dulce, sutil y la textura tersa de este pequeño crustáceo. Al consumirse crudo, es fundamental utilizar un producto de máxima frescura, siendo la quisquilla de Motril una de las más codiciadas en la alta cocina.
El tartar de quisquilla es un bocado gourmet exquisito y delicado. Al tratarse de un marisco muy fino, la clave es cortarlo a cuchillo en crudo y aliñarlo con ingredientes sutiles (como AOVE, ralladura de lima y un toque de sal) para no enmascarar su sabor a mar.
- Minerales esenciales: Aporta grandes cantidades de yodo, fósforo, calcio y zinc, fundamentales para el metabolismo, la salud ósea y el sistema inmunológico.
- Vitaminas: Contiene vitaminas del grupo B (como el ácido fólico) y vitamina D.
- Salud cardiovascular: Aporta ácidos grasos poliinsaturados, aunque se debe tener precaución con el colesterol si se consume en grandes cantidades.













