El pulpo es un producto gastronómico muy demandado por su delicioso sabor. En El Rincón de Huelva tenemos pulpo fresco de la mejor calidad en diferentes tamaños, para que puedas elegir el que mejor se adapte a tus necesidades según el número de comensales. Como todos nuestros productos, el pulpo que te ofrecemos es siempre fresco, y al igual que algunos de nuestros marisco te ofrecemos la posibilidad de recibirlo ya cocido. Sin embargo, si deseas prepararlo tú mismo, te dejamos unos consejos sobre cómo cocer un pulpo en casa.
 
Lo que vas a necesitar, básicamente, será agua y una olla lo bastante grande como para que el pulpo quede completamente cubierto de agua. Sin embargo, hay algunos detalles que debes tener en cuenta antes de poner a cocer el pulpo:
  • Lo primero que debes hacer, por supuesto, es limpiar y eviscerar el pulpo (si no lo has pedido ya limpio). Para eviscerarlo solo tendrás que darle la vuelta a la cabeza y vaciarla. Después lava bien el pulpo con agua fría, sobre todo la zona de los tentáculos, para eliminar las impurezas que pudiera tener.
  • El segundo aspecto a tener en cuenta es que el pulpo debe haber sido congelado previamente para que su carne no esté dura. El proceso de congelación rompe las fibras de la carne y hace que sea más blanda. Esto significa que si compras un pulpo fresco, como los que te ofrecemos en El Rincón de Huelva, debes congelarlo antes decocerlo. Lo ideal es que lo congeles ya limpio y que lo mantengas al menos dos días en este estado. A la hora de descongelarlo tendrás que retirarlo del congelador la noche antes del día que lo vayas a preparar y dejarlo en un recipiente dentro del frigorífico. (Ten en cuenta que el recipiente sea alto para que no se derrame el líquido que soltará el pulpo al descongelarse).

Cocción del pulpo: procedimiento paso a paso

Una vez nuestro pulpo está limpio y ha pasado por su proceso de congelación y descongelación, es el momento de cocerlo. Para ello vamos a necesitar una olla bastante grande. El tamaño de la olla variará según el tamaño del pulpo, pero debemos tener en cuenta que debe quedar cubierto por el agua.
 
Llenamos la olla de agua y cuando ésta esté hirviendo es el momento de echar el pulpo. Existe una técnica conocida como ‘asustar al pulpo’, que consiste en cogerlo por la cabeza y meterlo y sacarlo del agua tres veces seguidas, antes de dejarlo dentro del agua hirviendo. Con esto lo que se consigue es que la piel del pulpo no se desprenda durante la cocción.
 
cómo cocer un pulpo
 
Una vez lo dejamos dentro del agua, vamos a calcular el tiempo de cocción a fuego medio dependiendo del tamaño del pulpo. Lo habitual para un pulpo de unos dos kilos sería cocerlo durante una media hora aproximadamente. Unos diez minutos más para un pulpo de tres kilos y algo más para pulpos de mayor tamaño. En cualquier caso, estas cifras son estimadas, ya que dependerá también el tamaño de la olla, el tipo de agua, el tipo de cocina que estemos utilizando, entre otros factores. Por ello será necesario que tomemos una varilla y vayamos pinchando de vez en cuando el pulpo para saber cuándo está blando y listo para retirar.
 
Para que os hagáis una idea, la resistencia que debe ofrecer la carne del pulpo al pincharlo sería similar a la de una patata cocida. Cuando lo tengamos en ese punto, nuestro pulpo está listo para sacarlo del agua y dejarlo reposar para que se enfríe antes de prepararlo como más nos guste. 

Cocer el pulpo congelado (si no lo has consumido por completo)

​A veces hemos pensado en congelar el pulpo después de cocido, bien porque era una pieza demasiado grande y no lo hemos consumido entero, o bien por la comodidad de tenerlo casi listo para el momento en que queramos prepararlo. No existe ningún problema en congelar el pulpo después de cocido. La carne no se endurece ni pierde sabor, y el hecho de que haya estado congelado previamente tampoco afecta, pues al haberlo pasado por el proceso de cocción se eliminan las bacterias que puedan aparecer en la carne al descongelarla en crudo.